PARA QUIÉN


“La técnica Alexander tiene la misma relación con la educación que la educación tiene con el resto de actividades.”

John Dewey (1859-1952)
Filósofo de la educación americano

Después de más de un siglo desde que F.M. Alexander empezó a dar clases en Australia, la Técnica Alexander se ha establecido en todo el mundo como método único y valioso de educación psicofísica. Precisamente por su enfoque educativo y por sus resultados tangibles, es particularmente valorada tanto en el campo de la salud como en las artes escénicas y en el deporte en todo el mundo.

Actualmente hay más de 3.000 profesores titulados en Técnica Alexander trabajando en más de 35 países de todo el mundo. En Cataluña hay unos 25, y más de 65 en la totalidad del Estado Español.

La APTAE (Asociación de Profesores de la Técnica Alexander de España) es el cuerpo representativo del profesorado y de las escuelas de formación de Técnica Alexander en el Estado, siendo a su vez miembro de la ATAS (Alexander Technique Affiliated Societies), cuerpo internacional de las asociaciones de profesionales de Técnica Alexander. Las dos asociaciones nacionales con más recorrido son la STAT (Society of Teachers of the Alexander Technique), del Reino Unido, y la AmSAT (American Society of Teachers for the Alexander Technique), en Estados Unidos.

Salud

La Técnica Alexander actualmente es recomendada por muchos equipos médicos, como el NY Hospital-Cornell Medical Center y el Columbia University Medical Center de Nueva York, para abordar una serie de patologias tanto psicológicas como fisicas derivadas del estrés, la tensión y los problemas posturales. Por el hecho de estar basada en la integración del cuerpo y la mente y en el desarrollo de la consciencia, podemos encontrar paralelismos entre la Técnica Alexander y las disciplinas de tradición espiritual, particularmente el Tai chi, el Chi kung, y el Zen, así como el Mindfulness y algunas técnicas de meditación.

La investigación científica da testimonio tanto de la eficacia de la Técnica como de su solidez metodológica, y ha recibido la aprobación y soporte de personas eminentes como los anatomistas Raymond Dart y George Coghill, los neurofisiólogos y expertos en equilibrio humano Tim Cacciatore, TDM Roberts y David Garlick, y los premios Nobel de biologia Sir Charles Sherrington y Nikolaas Tingbergen, así como del conocido filósofo de la educación americano John Dewey.

Pueden consultar aquí los estudios científicos más recientes sobre la Técnica Alexander, incluido el que demuestra su efectividad en el tratamiento del dolor de espalda publicado en 2008 por el British Medical Journal.


“El señor Alexander ha hecho un servicio a la cuestión tratando con insistencia cada acto como el resultado de la totalidad del individuo integrado, la totalidad del hombre psíquico y físico. Dar un paso no es solo un asunto de esta o aquella extremidad, sino de la actividad neuromuscular total del momento.”

Sir Charles Sherrington (1857-1952)
Inglés premio Nobel de medicina, 1932

Artes escénicas

La Técnica Alexander forma parte del currículum en escuelas de música, danza y teatro de Europa y de los Estados Unidos. Son ejemplo de ello la Juilliard School y la Manhattan School of Music de Nova York, y la Guildhall School of Music and Drama, la Royal Academy of Dramatic Art, y la Royal Academy of Music de Londres.

En nuestro país se enseña en el Grado de Artes Escénicas de la Universidad de Girona, en el Institut del Teatre de Barcelona y en la ESMUC (Escola Superior de Música de Catalunya), en los Conservatorios Profesionales de Música de Barcelona, Terrassa, Igualada y Manresa. También se enseña en Musikene (Centro Superior de Música del País Vasco), en Donosti, y en el Real Conservatorio Superior de Musica de Madrid.

Deportes

Atletas olímpicos de los Estados Unidos, Inglaterra, Canadá y Australia han utilizado la Técnica Alexander como parte de su entrenamiento. Les permite reducir su propia interferencia inconsciente que limita sus capacidades y conseguir un nivel de concentración y “relajación en la actividad” que son ideales para el alto rendimiento.


“Nosotros ya notamos, con sorpresa creciente, mejoras impresionantes en aspectos tan variados como la presión sanguínea alta, la respiración, la profundidad en el sueño, la alegría en general y la capacidad de atención de la mente, la resiliencia contra las presiones exteriores, y en una habilidad tan refinada como tocar un instrumento musical.”

Dr. Nikolaas Tinbergen (1907-1988)
Holandés premio Nobel de fisiología, 1973